Carta de un voluntario

A muy poquitos días de la gran cita, me gustaría hacer llegar a todos los componentes de CARROS DE FUEGO mi más sincero agradecimiento.

Gracias a esos fundadores, porque fuisteis capaces de ver que algo que vosotros ya conocíais podría ser extensible a muchísimas más personas. Gracias por vuestra iniciativa, ímpetu y ganas.

Gracias a la organización, porque nunca dejáis nada a la improvisación, por vuestros entrenamientos, porque desinteresadamente os prestáis a ayudar en todo momento, porque siempre hay una encuesta para que todo funcione de una forma más fluida, porque sabéis donde reside lo realmente importante, el motivo de esta asociación. Porque son incalculables las horas dedicadas a distribuir los equipos, organizar carreras, hablar y buscar patrocinadores, conseguir nuevos carros adaptados, dar a conocer Caros de Fuego, hablar con las diferentes instituciones, cuidar de que tanto padres, voluntarios (muy mimados por cierto) y esos/as fantásticos/as niños/as disfruten de las carreras.

Gracias a los padres y madres, porque habéis dado un paso importante en la lucha por la integración de vuestros hijos, por proporcionarles nuevas y estimulantes sensaciones, por hacer que puedan disfrutar del aire acariciando su cara cuando se desplazan con sus auténticos carros de fuego. Ahora quizás puedan tener es sensación de plenitud que como corredor antes tenía cuando atravesaba una línea de meta con un objetivo cumplido. Vosotros los padres sois los auténticos atletas, los que estáis ahí día tras día, los que dais vuestro cariño y amor incondicional, los que reducís la atura de ese escalón para que sea más sencillo superarlo. Realmente en ese aspecto, vuestros niños son afortunados. A Vosotros gracias, gracias por confiarnos lo más valioso de vuestras vidas.

Gracias a los voluntario/as impulsores, gracias a los que lo fueron, a los que lo son y a los que lo serán, por que sois la fuerza del equipo, por hacerlo todo más fácil, porque las marcas dejan de tener importancia y lo importante pasa a ser lo realmente importante, porque ante la fatiga ponéis una sonrisa, porque os animáis unos a otros de forma incansable, por abrir camino entre los corredores, por alegrar cada carrera con vuestros gritos, por vuestro esfuerzo y sudor. Se podría decir que sois unos/as maquinas, pero sería muy injusto, puesto
que en realidad sois todo corazón.

Gracias a nuestras familias, que nos apoyan, que nos regalan su tiempo para poder entrenar (a veces a horas impensables), que nos animan en alguna curva o en alguna recta con sus gritos y sus palmas. Sois la parte invisible de CARROS DE FUEGO, pero sin vosotros, esto
tampoco sería posible.

Y como no, gracias a nuestros pequeños capitanes. Gracias por enseñarnos a vivir de otra manera, gracias por hacernos valorar lo realmente importante, gracias por esa expresión de felicidad en cada carrera, gracias por animarnos a cada paso, gracias por impulsarnos en cada zancada, gracias por capitanearnos con alegría y felicidad, por permitirnos entrar un poquito en vuestras vidas. Gracias por enseñarnos que esa sensación de plenitud al cruzar la línea de meta es mucho más completa si o hacéis junto a nosotros.

No importa si ganamos una medalla de bronce, ni de plata, ni incluso la de oro, la medalla más valiosa sin duda, es la que nos colgáis con vuestra sonrisa en el corazón. Vosotros sois el alma del equipo, realmente sois grandes.

Gracias a todos, porque hacéis que piense que otro mundo aún es posible.

Un fuerte abrazo.

Autor entrada: Administrador

1 thought on “Carta de un voluntario

    Alberto Gamero

    (28 septiembre, 2017 - 10:02)

    Maravillosamente expresado.
    Los vi por primera vez en la carrera D. Bosco y me enganché, tanto que estos locos bajitos son mi conexión con las carreras, si no fuese por su motivación ya habría colgado las zapatillas.

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